¿cómo funcionan los audífonos?

Un audífono, en términos generales, es una prótesis electrónica destinada a sustituir el órgano de la audición en la medida que cada oído lo necesite. Al estar sujeta al desarrollo electrónico, con el paso del tiempo, ha ido evolucionando de manera activa para hacer frente a la pérdida auditiva de manera cada vez más eficaz.
En pocas décadas, hemos avanzado desde de los primeros “amplificadores” (trompetillas), que no tenían componentes electrónicos y funcionaban con la premisa de aumentar el campo de audición que llegaba al oído de manera puramente física hasta llegar a los audífonos analógicos y después a los audífonos digitales, que no sólo amplifican, no solo se puede regular según la necesidad del usuario, sino que ajustan la señal del sonido.

¿cómo funciona un audífono?

Los audífonos tienen, entre otras estructuras, cinco componentes fundamentales para su funcionamiento, que son: micrófono, amplificador, procesador, auricular y pila o batería.


● El micrófono se encarga de recoger el sonido y enviarlo y convertirlo en señal eléctrica que se envía al módulo de proceso. La gran mayoría de los audífonos tienen dos micrófonos, para darle capacidades direccionales, los hay incluso con tres. Aún en entornos sonoros difíciles, esta capacidad direccional ayuda también a cancelar sonidos en función de la dirección desde la que procede.

● El módulo procesador tiene la responsabilidad de procesar la señal captada por el micrófono, analizarla, tratarla y derivarla al amplificador para gestionar su ganancia en función de los cálculos realizados por el profesional audioprotesista. Es ahí donde el trabajo del profesional es crucial ya que cada vez los audífonos gozan de mayores posibilidades pero también cuentan con un nivel de sofisticación creciente.

● El amplificador tiene la misión de obedecer a los parámetros emanados del módulo de programación para dar a cada sonido la ganancia precisa que ha calculado el profesional de la audición. Esta ganancia multiplicada por el amplificador es una señal eléctrica hasta que llegue al siguiente módulo, que es el auricular.

● El auricular es la pieza electrónica encargada de transformar los impulsos eléctricos del amplificador en presión acústica. Si sus niveles son severos, necesitará un auricular más potente. En resumen, su función es enviar la señal amplificada al oído. Los auriculares pueden estar alojados en la caja del audífono o separados por un cable hasta poderse introducir en el Conducto Auditivo Externo. Es importante mantener el canal auditivo limpio para un funcionamiento eficaz.

● Por último, tenemos la pila o batería. Se trata del componente que alimenta la electrónica del audífono y le permite funcionar. Hay una serie de parámetros que determinan cuánto durará la batería. Las baterías desechables para audífonos son pequeñas, y cuanto más pequeño sea su audífono, menor será su duración. Si es necesaria más energía para hacer funcionar su audífono, esto también puede agotar la fuente de energía de la batería más rápidamente, por eso se considera uno de los componentes más fluctuables del audífono. En conclusión, la duración de la pila o batería dependerá de su tamaño. Las baterías recargables generalmente duran un día completo y luego se recargan durante la noche en unas 4 horas.

Este artículo es una guía, pero no dude en acudir a un centro auditivo especializado para una revisión auditiva. Recuerde que hay importantes diferencias entre fabricantes, así que asegúrese de que el profesional que le asesora, le aconseje el que mejor se ajuste a sus necesidades y hábitos de vida.

Desde los centros auditivos Sancho Ramírez de Pamplona y Tudela, ofrecemos revisiones y tratamientos auditivos realizados por un equipo de expertos para garantizar la salud auditiva de nuestros pacientes.